Policías y militares ejecutan operativos. Comerciantes expresan preocupación por las pérdidas, mientras persisten casos de extorsión.
El toque de queda decretado por el Gobierno comenzó la noche de ayer, domingo 3 de mayo, con un amplio despliegue de policías y militares en la provincia Santo Domingo de los Tsáchilas. La medida también provocó cambios en varias actividades, entre ellas el horario de clases en planteles nocturnos, además de preocupación entre propietarios de negocios que durante 15 días no podrán trabajar con normalidad.
Aunque durante el feriado por el Día del Trabajo no se reportaron muertes violentas, las extorsiones continúan afectando al comercio local.
La noche del jueves 30 de abril, un local comercial ubicado en el barrio La Carolina, en Santo Domingo, fue atacado por delincuentes que dejaron un artefacto explosivo en el sitio. La detonación causó daños materiales y generó pánico entre las familias del sector, que despertaron alarmadas por el estruendo.
Mientras tanto, el sábado 2 de mayo, un comerciante de las calles 29 de Mayo y Loja fue agredido físicamente por un delincuente y amenazado de muerte. Se presume que el hecho estaría relacionado con el cobro de vacunas, ya que, según versiones, el mismo sujeto lo había extorsionado anteriormente.
Sobre estos casos, la Policía Nacional no se ha pronunciado oficialmente. Desde el departamento de comunicación se informó que “las unidades investigativas continúan con las diligencias correspondientes, a fin de determinar las circunstancias de estos hechos e identificar a los responsables”.En la región Costa, las clases inician de manera escalonada este lunes 4 de mayo. Las secciones nocturnas deberán acatar la disposición emitida por el Ministerio de Educación.
Cambios en jornada nocturna
El Ministerio de Educación anunció modificaciones en la jornada escolar nocturna con el objetivo de resguardar la seguridad de la comunidad educativa. El nuevo horario de salida será a las 21:30.
La disposición regirá del 3 al 18 de mayo en las provincias de Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos; además de los cantones La Maná, Las Naves, Echeandía y La Troncal.
Negocios afectados
Varios propietarios de negocios nocturnos intentan ajustarse al nuevo horario durante los 15 días que durará la restricción. Sin embargo, algunos señalan que no alcanzan a vender lo suficiente antes del cierre, mientras otros prefieren no abrir para evitar mayores pérdidas económicas.
En Santo Domingo, restaurantes, bares y locales de entretenimiento figuran entre los establecimientos más perjudicados. (LMM)

