Los balnearios de Atacames y Tonsupa recibieron a 40 mil turistas durante el feriado, logrando un 80% de ocupación. El retorno se anticipó por el toque de queda gubernamental.
Durante el reciente feriado conmemorativo por el Día del Trabajador, la provincia de Esmeraldas registró un importante movimiento turístico, focalizado principalmente en los reconocidos balnearios de Atacames y Tonsupa. De acuerdo con los reportes emitidos por las entidades representativas del sector hotelero, los niveles de ocupación alcanzaron aproximadamente el ochenta por ciento entre las jornadas del viernes y el sábado. Este flujo de viajeros se tradujo en la llegada de alrededor de cuarenta mil visitantes, quienes arribaron a la costa esmeraldeña motivados por las favorables condiciones climáticas. El intenso sol y las temperaturas que bordearon los treinta grados centígrados crearon un ambiente propicio para el disfrute de las playas y las actividades recreativas al aire libre. Asimismo, los gremios turísticos locales reportaron que este escenario meteorológico incentivó de manera directa el consumo en los diversos locales comerciales de la zona. Los establecimientos gastronómicos, tales como restaurantes y bares, experimentaron una alta demanda, destacándose la comercialización de platillos tradicionales como ceviches, bolones de verde, cazuelas y sopas marineras. De igual manera, los comerciantes autónomos, incluyendo a los vendedores de granizados, registraron ingresos superiores a sus promedios habituales. Para complementar este panorama favorable, los establecimientos de alojamiento implementaron estrategias de atracción mediante la oferta de tarifas correspondientes a la temporada baja, con precios que iniciaban desde los doce dólares. Esta accesibilidad económica jugó un papel fundamental para dinamizar el turismo sin comprometer de manera significativa el presupuesto de los viajeros.
Despliegue de operativos de seguridad para salvaguardar a los visitantes
Un factor determinante para el desarrollo exitoso de este asueto fue la implementación de un riguroso plan de seguridad integral. Los balnearios con mayor concurrencia, entre los que destacan Tonsupa, Same, Mompiche, Muisne, Las Palmas y el propio cantón Atacames, contaron con la vigilancia permanente de operativos conjuntos ejecutados por efectivos de las Fuerzas Armadas y personal de la Policía Nacional. Los patrullajes constantes a lo largo de las franjas costeras y en las zonas de mayor actividad comercial permitieron mantener el orden público y prevenir posibles incidentes. Los reportes oficiales correspondientes a estas jornadas de alta afluencia confirmaron que no se registraron eventos de relevancia o alteraciones graves a la seguridad ciudadana. Este despliegue preventivo generó un clima de tranquilidad y confianza entre los turistas nacionales y extranjeros, permitiendo que todas las actividades de esparcimiento, tanto diurnas como nocturnas, se desarrollaran bajo parámetros de completa normalidad hasta la finalización de los eventos programados en la agenda turística local.

