En el Día Mundial de la Libertad de Expresión, Ecuador lo recuerda en medio de un clima preocupante, caracterizado por el deterioro de este derecho, señaló la Unión Nacional de Periodistas (UNP) en un comunicado.
En 1993, la ONU proclamó el 3 de Mayo como el Día Mundial de la Libertad de Expresión y de Prensa para recordarle al mundo que la prensa libre e independiente es uno de los pilares esenciales e insustituibles en toda sociedad democrática. Lo hizo también para rendir homenaje a periodistas que han entregado su vida y a quienes la arriesgan cada día para ejercer este derecho humano fundamental, recordó la Unión Nacional de Periodistas (UNP), en un comunicado difundido en sus redes sociales.
“Al conmemorar esta fecha, la UNP ratifica su respaldo irrestricto a los periodistas, medios de comunicación y portales de investigación e información que, pese a restricciones, amenazas e incluso ataques, siguen dignificando la profesión con firmeza y apego a la verdad”, reseña el comunicado.
En el Día Mundial de la Libertad de Expresión, Ecuador lo recuerda en medio de un clima preocupante, caracterizado por el deterioro de este derecho, señaló la UNP, tras condenar las múltiples formas como la libertad de expresión y de información están siendo vulneradas en el país y en el mundo.
Según la UNP, el Índice Chapultepec 2025 sitúa a Ecuador junto con Bolivia, Honduras, Perú, México, Haití, Cuba y El Salvador en el grupo de países con mayores restricciones a la libertad de prensa.
Fundamedios registró 230 agresiones a periodistas durante ese mismo año, un incremento del 18% respecto a 2024.
La UNP lo calificó de “alarmante” pues casi la mitad de esas agresiones fue cometida por agentes estatales, lo que evidencia un “acoso creciente y vergonzoso” contra la prensa ecuatoriana.
Recordó también que el año pasado, cinco periodistas fueron asesinados. Todos estos hechos reflejan la gravedad de la situación del periodismo en Ecuador.
A estas agresiones se suman prácticas igualmente preocupantes: el incumplimiento de la Ley Orgánica de Transparencia y Acceso a la Información Pública (LOTAIP), la proliferación de sitios digitales que reproducen narrativas que desinforman y desvían la atención de los asuntos críticos, el acceso selectivo a ruedas de prensa y a entrevistas que, en lugar de garantizar espacios plurales, constituyen un obstáculo adicional para el ejercicio libre del periodismo nacional.
“Tomando en cuenta que en seis meses los ecuatorianos elegiremos nuevas autoridades seccionales, decisiones como la adoptada por la Contraloría General del Estado, al restringir el acceso a las declaraciones patrimoniales de funcionarios públicos, ponen en riesgo el control democrático”, mencionó además la UNP en un comunicado.
Añadió que, esta acción preocupa porque prioriza la privacidad de servidores estatales mientras limita el control social y el trabajo periodístico, que podría sufrir represalias legales y de cualquier otro tipo, bajo el argumento de vulnerar datos personales.
La UNP también mencionó que el narcotráfico y el crimen organizado suman complejidad a esta problemática pues, según análisis especializados, llevan al menos dos décadas infiltrando al Estado a través de la contratación pública, la administración de justicia y otras instancias. Estas prácticas son develadas por el periodismo, por lo que es blanco constante de ataques.
La UNP hizo un llamado “firme” a los poderes Ejecutivo, Legislativo, Judicial, a los gobiernos seccionales, a los organismos de control y a la administración pública en general, para que diseñen y apliquen políticas de comunicación que garanticen que los periodistas puedan ejercer su trabajo con seguridad, sin limitaciones y sin represalias.
Y exigió al Gobierno aplicar medidas de prevención y protección para los periodistas, conforme lo establecen los estándares internacionales y la legislación nacional. “La consolidación del sistema democrático requiere el ejercicio pleno de la libertad de expresión, pilar esencial de los derechos humanos”, subrayó el gremio.
En el marco de la conmemoración del 3 de Mayo, también recordó que la crisis económica y la política de comunicación de administraciones anteriores provocaron el cierre de varios medios y la incautación de otros por parte del Estado.
Como consecuencia, un considerable número de trabajadores y periodistas quedó en la indefensión. Hasta el momento no han recibido sus liquidaciones, por lo que la UNP continuará insistiendo en que el Gobierno procure una solución que garantice un trato justo, que repare el daño causado a los afectados y a sus familias.
Reconocimiento al trabajo y ratificación del compromiso ético
“Este 3 de Mayo recordemos que defender la prensa libre es defender nuestra propia libertad porque la verdad, aunque incomode, sostiene la democracia. Honrar a quienes han caído por ejercerla, es comprometernos a no callar”, agregó la UNP en el comunicado. (SC)

