El Mundial 2026 podría convertirse en uno de los mayores impulsores del consumo en Ecuador. Se prevé que las ventas de televisores, electrodomésticos, ropa deportiva, restaurantes y publicidad superen el crecimiento registrado durante Catar 2022.
Los mundiales de fútbol suelen convertirse en temporadas de alto consumo para el comercio ecuatoriano, pero el torneo de 2026 podría generar un impacto incluso mayor. El buen momento de la selección ecuatoriana, el crecimiento de la expectativa de los hinchas y una economía con señales de recuperación están creando el escenario para un fuerte impulso en ventas, publicidad y entretenimiento.
Gonzalo Rueda, gerente general de MarketWatch Ecuador, señaló a Diligence, que es el boletín diario elaborado por Sebastián Angulo, periodista y analista económico independiente, que, con base en la experiencia de torneos anteriores, las ventas durante los meses mundialistas han sido alrededor de 30% superiores frente a períodos sin Copa del Mundo.
El efecto se concentra principalmente en televisores, electrodomésticos, ropa deportiva y productos relacionados con la selección ecuatoriana. Según Rueda, las promociones de televisores ya comienzan a aparecer en el mercado, mientras que la expectativa por la participación de Ecuador impulsa la demanda de camisetas y artículos de La Tri.
El fenómeno no se limita al comercio minorista. Restaurantes, supermercados, bares y negocios de entretenimiento también suelen beneficiarse del incremento de reuniones sociales para seguir los partidos, especialmente durante las fases decisivas del torneo
A esto se suma el impacto en la industria publicitaria y en los medios de comunicación con derechos de transmisión. Como referencia, Teleamazonas registró un crecimiento de 29% en sus ventas en 2022 frente a 2021, año en que transmitió parcialmente el Mundial de Catar. Sin embargo, en 2023, ya sin torneo, sus ingresos retrocedieron 12%, reflejando el efecto extraordinario que genera una Copa del Mundo sobre el mercado publicitario.
Para Rueda, el Mundial 2026 podría superar el impacto económico de torneos anteriores debido al momento deportivo que vive Ecuador. El protagonismo de futbolistas ecuatorianos en las principales ligas europeas y la expectativa de una participación destacada han fortalecido el entusiasmo de los consumidores y de las marcas.
Angulo considera que el dato más relevante no es únicamente que el Mundial impulse las ventas, algo históricamente conocido, sino que el contexto actual podría amplificar ese efecto.

