Con el calendario electoral en marcha, analistas coinciden en que la capital requiere un liderazgo que una a la ciudad, tenga preparación técnica y enfrente problemas estructurales.
El calendario para las elecciones seccionales ya está en marcha. Los partidos políticos tendrán del 2 al 17 de agosto de 2026 para inscribir a sus candidatos, mientras que los comicios se realizarán el 29 de noviembre, según el adelanto anunciado por el CNE. Las nuevas autoridades asumirán funciones el 14 de mayo de 2027.
A medida que se acerca la contienda electoral, el debate sobre quién debe liderar la capital se intensifica. En un contexto de desgaste institucional, problemas urbanos acumulados y una ciudadanía cada vez más exigente, analistas coinciden en que el próximo alcalde deberá cumplir condiciones muy distintas a las de procesos anteriores.
Quito necesita unidad política y respaldo ciudadano
Para el analista político Francisco Rocha, uno de los principales problemas que ha enfrentado la ciudad en los últimos años es la elección de autoridades con bajo respaldo electoral, lo que limita su capacidad de gobernar.
Según explica, Quito necesita un alcalde que logre superar ampliamente el 30% de votación y que cuente con una base sólida de apoyo ciudadano. “Quito necesita un alcalde que una a la mayoría. No sería bueno volver a elegir a un candidato con menos del 30% de los votos; esas representaciones han sido un fracaso para la alcaldía”, advierte. Hay que recordar que Pabel Muñoz ganó la alcaldía en 2023 con el 25,18% de los votos.
Desde su perspectiva, el próximo representante debe tener la capacidad de articular consensos y unir a distintos sectores políticos y sociales. Esta capacidad no solo debe reflejarse en las urnas, sino también durante el ejercicio del poder.
Rocha también enfatiza la necesidad de un plan integral para recuperar la ciudad, que incluya la revitalización de espacios emblemáticos como el Centro Histórico, el fortalecimiento de servicios básicos y la mejora de la calidad de vida en los barrios.
En cuanto al panorama político, señala que la dispersión de candidaturas podría generar un escenario en el que el ganador obtenga porcentajes incluso inferiores al 25%, lo que debilitaría aún más la gobernabilidad
En este contexto, considera fundamental la construcción de alianzas. “Es indispensable convocar a la mayor cantidad de sectores para evitar autoridades con el 80% en contra”, sostiene.
Integridad, gestión técnica y visión de ciudad para Quito
La analista María Amparo Sotomayor plantea que el enfoque debe ir más allá de la política partidista. Por eso considera que la Alcaldía debe ser ocupada por una persona con preparación técnica y capacidad de gestión.
Sotomayor subraya que Quito, como capital del país y ciudad patrimonial, requiere un manejo especializado. Esto implica conocimientos en planificación urbana o, al menos, la capacidad de conformar equipos técnicos altamente calificados.
Entre los principales retos que identifica están:
- La recuperación y conservación del Centro Histórico.
- La mejora del sistema de movilidad y transporte.
- La reducción del tráfico vehicular.
- El manejo eficiente de residuos.
- El ordenamiento del cableado urbano.
- El impulso al turismo.
- Además, destaca la importancia de consolidar proyectos estratégicos como el Metro y su posible ampliación, así como desarrollar soluciones integrales que respondan a la compleja geografía de la ciudad.
Para la analista, también es fundamental que el Alcalde tenga una trayectoria ética intachable. “Debe ser una persona proba, con credibilidad y reconocimiento ciudadano”, afirma.
Perfil histórico, ética y visión de ciudad: claves para la próxima Alcaldía
Para la analista política Sara Serrano, el próximo Alcalde de Quito debe estar a la altura del peso histórico, cultural y político de la capital. Advierte que no puede existir improvisación en una ciudad que fue la primera en ser declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad y que ha tenido un rol clave en la historia de Hispanoamérica.
En ese sentido, sostiene que el perfil ideal debe combinar conocimiento profundo de la ciudad, formación en temas urbanos y una conexión real con su identidad.
Serrano también marca una línea clara sobre la ética en la función pública. Considera que no deberían postular candidatos con antecedentes cuestionados o problemas con la Justicia, ya que esto debilita la representación política y la confianza ciudadana. Según su criterio, el Alcalde debe contar con una trayectoria que evidencie compromiso con la defensa de la ciudad, ya sea desde la gestión, la academia o el activismo.
- Destaca la importancia de una visión integral que combine sensibilidad social con conocimientos en políticas urbanas. Esto implica no solo preservar el patrimonio, sino también proyectar a Quito a nivel internacional, fortaleciendo su identidad y posicionamiento como ciudad.
Entre los principales problemas que deberá enfrentar la próxima administración menciona el desempleo, la pérdida de confianza institucional, el deterioro del Centro Histórico y de los barrios, así como el crecimiento desordenado de la ciudad.
Añade la necesidad de reducir la burocracia municipal, mejorar la transparencia y construir una gestión más eficiente y cercana a la ciudadanía.
Finalmente, subraya que el reto no es menor: se trata de recuperar la esencia de la capital y construir un proyecto de ciudad que articule su riqueza histórica con una visión de futuro.
Un escenario abierto y fragmentado
Aunque ya circulan varios nombres en el escenario político, incluido el del actual alcalde, Pabel Muñoz, posibles figuras nacionales y exautoridades, los expertos coinciden en que aún no se consolida un candidato que reúna todas las características necesarias.
La falta de estructuras sólidas en algunos movimientos, sumada a los tiempos ajustados del calendario electoral, podría dificultar la construcción de candidaturas fuertes y competitivas.
Además, el contexto político actual evidencia una alta fragmentación, lo que incrementa el riesgo de que el próximo alcalde llegue al poder con un respaldo limitado, repitiendo escenarios del pasado. (EC)

