Con un sistema eléctrico que opera sin margen en las horas pico, reducir el consumo en casa se vuelve clave para reducir el riesgo de cortes de luz: pequeñas acciones diarias pueden marcar la diferencia en todo el país.
En medio de un sistema eléctrico que opera “al límite”, los hogares ecuatorianos tienen hoy un papel clave: reducir el consumo en horas pico para evitar apagones puntuales. No se trata de grandes sacrificios, sino de decisiones cotidianas que, sumadas, pueden aliviar la presión sobre la red nacional.
Fernando Salinas, docente universitario y exdirigente del gremio eléctrico, lo resume así: “cada acción cuenta para ahorrar energía”.
El momento más crítico del día es entre 18:00 y 22:00 (horas de mayor demanda), cuando el consumo eléctrico se dispara en todo el país. En ese lapso, pequeñas acciones, de acuerdo con Salinas, pueden generar un impacto inmediato:
- Apagar luces innecesarias
- Desconectar cargadores que no se usan
- Evitar el uso de electrodomésticos de alto consumo (lavadoras, planchas, hornos eléctricos)
- Lavar y planchar en la mañana o tarde
- Cocinar de forma eficiente
- Usar focos LED de bajo consumo
Estas medidas no solo ayudan al sistema eléctrico, sino también al bolsillo. Menos consumo en horas pico significa menos presión sobre una red que hoy tiene muy poco margen de maniobra.
A diferencia de la crisis de 2024, Ecuador no enfrenta actualmente apagones generalizados. Sin embargo, sí se registran cortes selectivos y rotativos, especialmente en la noche.
La razón principal es que el país sí tiene energía, pero no tiene suficiente potencia instantánea para cubrir la demanda en las horas pico.
- La demanda eléctrica en la noche llega hasta los 5.200 Megavatios (MW)
- La oferta disponible apenas logra cubrir ese nivel
- No hay margen de reserva suficiente
Cuando el consumo supera la capacidad disponible, el sistema debe realizar cortes puntuales para evitar fallas mayores.
Cómo gastar menos electricidad usando aire acondicionado en la Costa de Ecuador
1. Ajusta bien la temperatura. Mantén el aire entre 24 °C y 26 °C, Bajar más la temperatura dispara el consumo.
Cada grado menos puede aumentar el consumo entre 6% y 8%
2. Evita que el frío “se escape”. Cierra puertas y ventanas cuando el aire esté encendido. Usa cortinas gruesas o persianas en horas de sol. Sella rendijas o filtraciones de aire. El calor que entra obliga al equipo a trabajar más y gastar más energía
3. Limpia los filtros (más importante de lo que parece). Limpieza al menos 1 vez al mes en uso intensivo. Un filtro sucio hace que el aire consuma más electricidad.
4. Usa funciones “Eco” o programador. Activa el modo ahorro si tu equipo lo tiene. Programa apagado automático en la madrugada. Esto puede provocar un ahorro estimado de hasta 30% menos consumo en algunos equipos.
5. No enfríes de más (error común en la Costa). No pongas el aire en 18 °C para enfriar rápido. Es mejor enfriar gradualmente. El consumo se dispara sin mejorar realmente el confort.
El embalse de Mazar está a más de 38 metros por encima de su nivel mínimo
El sistema eléctrico ecuatoriano depende en gran medida de sus embalses. Uno de los más importantes es Mazar, clave para sostener la generación hidroeléctrica. En las semanas previas la falta de lluvias, tanto en la cuenta de Paute como del Río Coca, hizo que bajara el nivel del embalse de Mazar; pero, como la publicó LA HORA, en los últimos tres días ha llovido más y Coca Codo Sinclair ha producido más. Esto ha permitido darle respiros puntuales a Mazar.
Este 7 de abril de 2026, el embalse de Mazar se ubica en 2.136,81 metros sobre el nivel del mar, es decir, 16,19 metros por debajo de su nivel máximo; pero aún más de 38 metros por encima de su nivel mínimo o crítico
Esto significa que, aunque el nivel es relativamente estable, el margen de seguridad no es amplio si la demanda sigue alta o si las lluvias no se sostienen.
En los últimos días, las lluvias han permitido una leve recuperación y han reducido la presión sobre el sistema, pero no es suficiente para salir de la zona de riesgo.
“Se ha evidenciado un aumento del caudal en Coca Codo Sinclair y también en Mazar, lo que permite bajar la presión sobre la generación y conservar en algo el embalse; sin embargo, esta recuperación todavía no es sustancial ni en los términos necesarios, hablamos apenas de centímetros y de una mejora que depende de lluvias que no están garantizadas. Estamos viviendo al día: que llueva hoy no significa que llueva mañana, y por eso, aunque hay signos positivos, no hemos salido de la zona de riesgo.”, explicó Darío Dávalos, investigador del sistema energético ecuatoriano durante una entrevista este 7 de abril de 2026 en Teleamazonas.
El mayor desafío está en el horizonte: el estiaje que comenzará en octubre de 2026.
El mayor desafío está en el horizonte: el estiaje que comenzará en octubre de 2026.
Si las lluvias disminuyen:
- La generación hidroeléctrica caerá
- El déficit podría alcanzar hasta 1.200 MW
- Los apagones podrían volverse más frecuentes y prolongados
Ecuador no vive hoy una crisis eléctrica como la de 2024, pero sí un escenario frágil. Los cortes actuales son una advertencia. (JS)

