Mientras Gustavo Petro habla de libertad y paz en foros internacionales, su Gobierno oficializa un arancel del 30% al arroz ecuatoriano, profundizando el conflicto comercial entre Colombia y Ecuador.
Mientras el presidente de Colombia, Gustavo Petro, defendía en el foro de Panamá un discurso de libertad y de rechazo a la guerra, puertas adentro su Gobierno daba un paso que tensiona aún más la relación comercial con Ecuador. Este miércoles 28 de enero de 2026, el Ministerio de Agricultura colombiano oficializó la imposición de un arancel del 30% al arroz ecuatoriano y a todos sus subproductos, además de restringir su ingreso por vía terrestre.
La medida consta en una resolución emitida por esa Cartera de Estado, como respuesta directa a la decisión anunciada días atrás por Ecuador de aplicar un gravamen similar a los bienes colombianos. En el documento, el Ministerio es explícito:
“En reciprocidad por las medidas arancelarias adoptadas unilateralmente por el gobierno de Ecuador (…) se incluyó al arroz y todos sus subproductos dentro de las partidas sujetas a un arancel del 30% a las importaciones provenientes de Ecuador”
La resolución no se queda solo en el componente tributario. También establece la restricción del ingreso de arroz ecuatoriano por la frontera terrestre, una decisión que golpea de forma directa a los flujos comerciales habituales entre ambos países y a las economías fronterizas que dependen de este intercambio.
El Gobierno de Petro ha calificado estas disposiciones como parte de un “plan de choque” para proteger a los productores colombianos de arroz paddy verde. En ese marco, la resolución incluye además la fijación de un precio base para esta variedad de arroz y un valor máximo que podrán cobrar quienes se encargan del secado y almacenamiento del producto dentro de Colombia.
El impacto del arancel sobre el arroz es particularmente sensible para Ecuador. Colombia concentra el 99% de las exportaciones ecuatorianas de este producto y recibe mensualmente cerca de 60.000 toneladas de las 125.000 que produce el país. Con el nuevo gravamen, el mercado colombiano prácticamente se cierra para el arroz ecuatoriano.
El espacio dejado por Ecuador será ocupado por Estados Unidos, que ingresa con 0% de arancel y cuenta con fuertes subsidios a su producción.
Pero el alcance de la medida podría ampliarse. Según el propio Ministerio de Agricultura y otras carteras del vecino país, el arancel del 30% se extenderá a otros productos ecuatorianos, los cuales serán anunciados mediante un nuevo decreto o resolución en los próximos días.
Este nuevo episodio se produce luego de que el pasado 21 de enero el presidente Daniel Noboa anunciara que, a partir del 1 de febrero, Ecuador aplicará un arancel del 30% a las importaciones colombianas, argumentando una “falta de reciprocidad y acciones firmes” de Colombia en la lucha contra el narcotráfico en la frontera común.
Desde entonces, el conflicto ha escalado rápidamente y ya no se limita al comercio agrícola. Colombia suspendió las ventas de energía eléctrica a Ecuador, mientras que el lunes el Ministerio de Ambiente y Energía ecuatoriano anunció un aumento del 900% en la tarifa por el transporte de crudo colombiano a través del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE). (JS)
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