Ecuador cerró 2025 con una recaudación histórica de impuestos, impulsada por las ciudades con mayor formalidad económica, pero al mismo tiempo acumula casi $4.000 millones en deudas tributarias.
En Ecuador, el debate tributario suele girar en torno a si el país recauda poco o mucho. Las cifras de 2025 muestran que esa ya no es la pregunta correcta. El verdadero contraste está en quién paga puntualmente y quién no.
Ese contraste puede resumirse en dos cifras que conviven en el mismo sistema fiscal:
- $1.188 es lo que paga en promedio cada ecuatoriano al año en impuestos.
- $3.911 millones es lo que debe al Estado un grupo reducido de grandes contribuyentes.
Lo que sí se paga: el impuesto cotidiano del ciudadano común en Ecuador
En 2025, Ecuador alcanzó una recaudación histórica de $21.501 millones, equivalente al 18,3% del PIB, el nivel más alto jamás registrado. Este récord no se explica por un salto extraordinario en el cobro a grandes deudores, sino por los impuestos que sí se cobran sin demora, especialmente el IVA, que hoy representa más del 51% de la recaudación total.
Según los datos del Servicio de Rentas Internas (SRI), cada ecuatoriano aportó en promedio $1.188 al año. No es un pago excepcional ni concentrado en un solo momento: se construye día a día, a través del IVA en cada compra, de las retenciones en los salarios, del impuesto a la renta de personas naturales y de pequeñas y medianas empresas que no tienen margen para diferir pagos ni litigar durante años.
¿Quiénes son los que realmente más pagan impuestos en Ecuador?
Este aporte constante se refleja con claridad en el territorio. El llamado “mapa del cumplimiento tributario” muestra que el peso real del sistema recae en ciudadanos, consumidores y territorios formales, es decir en las ciudades y provincias con mayores niveles de empleo adecuado y economía productiva.
Provincias como Pichincha, Guayas, Azuay o Zamora Chinchipe, y ciudades como Quito, Guayaquil y Cuenca, concentran la mayor parte de la recaudación no solo por su tamaño o actividad económica, sino porque la mayor parte de sus contribuyentes opera dentro de la formalidad.
Recaudación por habitante (provincias)
- Zamora Chinchipe: $7.208
- Pichincha: $3.213
- Guayas: $1.397
- Promedio nacional: $1.188
Recaudación por habitante (cantones)
- El Pangui: $30.166
- Yantzaza: $16.005
- Quito: $3.546
- Guayaquil: $1.907
- Cuenca: $1.475
En estos territorios, los impuestos se pagan de manera automática, el margen de evasión es menor y el control tributario es más efectivo. El resultado es evidente: un grupo limitado de provincias y cantones financia la mayor parte del Presupuesto General del Estado, incluso cuando sus habitantes no son los de mayores ingresos del país.
En la práctica, este mapa del cumplimiento muestra quiénes pagan siempre, incluso cuando el sistema no es equitativo con todos.
Lo que no se cobra: las deudas tributarias que no llegan a la caja fiscal en Ecuador
Mientras millones de ciudadanos cumplen año tras año, el sistema muestra su mayor debilidad en el otro extremo: los impuestos que ya fueron determinados, pero no cobrados.
Al cierre de 2025, las cifras del SRI revelan un problema estructural.
Deudas en firme: Impuestos que ya agotaron los plazos legales y debieron pagarse
- $2.342 millones
- Correspondientes a los 500 mayores deudores
- 49% más que en 2020
La concentración es extrema:
- 25 deudores concentran $728 millones (31%)
- 100 deudores concentran $1.446 millones (61%)
- Las deudas en firme se han incrementado de manera notable, a pesar de las remisiones tributarias implementadas. El sistema tributario termina afectando a toda la población cuando no se recuperan las obligaciones pendientes. La expectativa de nuevas remisiones reduce el incentivo para que los grandes contribuyentes paguen oportunamente.”, explicó Luis Tobar-Pesántez, docente-Investigador de la Universidad Politécnica Salesiana
Deudas impugnadas: Impuestos en litigio administrativo o judicial)
- $1.569 millones.
- 993 obligaciones tributarias.
- 500 contribuyentes.
Uno de los factores clave que explica por qué estas cifras persisten es que muchos grandes contribuyentes mantienen simultáneamente deudas en firme y deudas impugnadas.
Esto significa que:
- Una parte de sus obligaciones ya no tiene reclamo legal y debería pagarse de inmediato,
- Mientras otra parte se mantiene congelada en procesos administrativos o judiciales.
Esta doble condición genera varios efectos críticos:
-
- Fragmenta el cobro, al dividir las obligaciones entre las que pueden y no pueden ejecutarse.
- Prolonga los procesos, que pueden extenderse durante años sin que el capital ingrese al fisco.
- Reduce el incentivo a pagar, especialmente cuando la experiencia muestra que las remisiones terminan condonando intereses y multas.
- Disminuye la probabilidad de cobro efectivo, por prescripción, acuerdos parciales o nuevas decisiones políticas.
Así, la deuda deja de ser una obligación inmediata y se convierte en una variable negociable en el tiempo.
Recaudar no basta: la deuda tributaria ya compite con el déficit fiscal en Ecuador
Ecuador ha demostrado que puede recaudar más, sobre todo a través de impuestos indirectos que recaen en el consumo y en los contribuyentes formales. Lo que sigue siendo débil, según Andrés Núñez, abogado tributario, es la capacidad de cobrar grandes deudas tributarias de forma sostenida y efectiva; pero sobre todo ampliar el universo de personas que dejan la informalidad y pueden pagar sin necesidad de subir tasas.
- Actualmente, las deudas tributarias de $3.911 millones supera tres veces el aumento de la recaudación logrado en 2025 ($1.369 millones). Además, se acerca peligrosamente al déficit fiscal proyectado, estimado en $5.314 millones.
Como ya ha analizado LA HORA, se necesita un cambio estructural del sistema tributario para que sea más simple, genere incentivos para formalizarse e impulse el crecimiento económico como fin último y no solo la recaudación. (JS)
Recaudación de impuestos como porcentaje del PIB en Ecuador

