La mayoría de ecuatorianos dijo No a que se instalen las bases militares en el país. Sin embargo, los expertos señalan que la cooperación en seguridad se mantiene y con ello se puede enfrentar al narcotráfico.
El No se impuso la consulta popular y referéndum que los ecuatorianos votaron el 16 de noviembre de 2025. En la primera de las cuatro preguntas (3 de referéndum y 1 de consulta popular) sobre si se permitía eliminar la prohibición para instalar bases militares extranjeras en el país, el No obtuvo 60,69% de votos.
El presidente de la República, Daniel Noboa; y el ministro de Defensa, Giancarlo Loffredo, destacaron las posibilidades que tienen Manta y Salinas para albergar una base militar extranjera.
Así, el 6 de noviembre, tras la llegada deKristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos y Noboa recorrieron la Escuela Superior de Aviación Cosme Rennella, ubicada en Salinas. Dichas visitas se realizaron, según los ministros, para evaluar el posible establecimiento de una base extranjera o Homeland Security.
El Gobierno buscaba que las bases militares extranjeras tengan presencia nuevamente en Ecuador para combatir al crimen. En el combate a la violencia criminal, Estados Unidos ha sido un aliado de Ecuador.
Frente al resultado electoral, ¿hay alternativas para luchar contra el crimen organizado?
El general (sp) Wagner Bravo, exsecretario de Seguridad Pública del Estado, dijo que la la instalación de unas bases militares no es la única opción, pues la cooperación de seguridad puede darse de otras formas, como por ejemplo la firma que realizó la canciller Gabriela Sommerfeld con la Europol, policía especializada en la lucha contra el narcotráfico y contra el crimen organizado.
Para la especialista en seguridad del Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN), Johana Espín, la instalación de bases militares extranjeras si bien es un aporte para combatir el crimen organizado y el narcotráfico, no es la única alternativa.
Otras alternativas posibles, dentro del mismo campo de la cooperación internacional, pueden incluir la capacitación del personal de Fuerzas Armadas y Policía por parte de sus pares de cualquier otro país, lo que se realiza ya de hecho. Al igual que, colaboración en tema de modernización de equipos y mantenimiento de los mismos, además de acuerdos para compartir información, entre otras”, detalló.
Bravo indicó que “la cooperación internacional no es nueva y que debería mantenerse” y añadió que dentro de la cooperación se puede hablar de la Organización de Estados Americanos (OEA), que recién vino a Ecuador y ha dicho que ellos tienen una propuesta de cómo crear un sistema de cooperación para todos.
En cooperación están firmados los acuerdos con diferentes países. Recién nomás se volvió a renovar el de Uruguay, Argentina y Chile. Y, en cooperación también se podría hablar de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) que tiene firmado el acuerdo 74, en donde los países de la CAN se ponen de acuerdo para ver cómo luchar todos y defenderse contra la minería ilegal”.
Bravo destacó que lo que planteaba el primer mandatario, y que fue negado en las urnas, era que venga a instalarse algún tipo de base, pero que “no necesariamente necesitamos hablar de una base militar”. Esto debido a que “la Embajadora de Italia dice que ellos podrían ayudarnos con expertos en detectar los lavados de activos, porque tienen mucha experiencia con la lucha contra las mafias que había en Italia, la Europol nos puede ayudar con información y tecnología. Entonces, en sí la cooperativa debe continuar”.
Espín también destacó que existen acuerdos en cooperación de seguridad, pues en septiembre de 2024 se firmó un acuerdo bilateral con EE.UU. para fortalecer la asistencia técnica, las capacidades institucionales y equipamiento para las instituciones de seguridad y justicia de Ecuador.
Agregó que en octubre se firmó un Memorando de Entendimiento con la OEA para la cooperación técnica en seguridad multidimensional. “Existen otros acuerdos bilaterales en temas de seguridad también con países como España e Italia, todos enfocados en la prevención del delito y combate al narcotráfico”, indicó.
Para enfrentar al crimen organizado es necesario usar otras herramientas de cooperación existente
La especialista en seguridad del IAEN destacó que otras herramientas de cooperación como el intercambio en temas de información de inteligencia, al igual que el fortalecimiento de capacidades también mediante oportunidades de intercambio y formación en los países con quienes se mantienen acuerdos bilaterales.
Espín señaló que el combate al narcotráfico, “por ser prioridad regional, es parte también de esfuerzos de organizaciones como la OEA o el BID, que respaldan el trabajo que Ecuador viene implementando en ese
También aseguró que “Ecuador debe tener líneas de trabajo muy estratégicas que permitan optimizar los esfuerzos en la búsqueda del apoyo internacional necesario para combatir un delito cuya naturaleza es transnacional. Fortalecer los mecanismos de intercambio de información de inteligencia con países aliados es clave, al igual que lograr un mayor aporte de las organizaciones internacionales y países consumidores como parte de la corresponsabilidad”.
“Este no es un problema solo del Ecuador, sino es un problema internacional el crimen organizado y que está en una especie de ataque a toda América del Sur. La única manera para solucionar un problema internacional es buscar el apoyo internacional”, dijo, por su parte, Wagner Bravo.
Agregó que hay que firmar convenios para que los países nos ayuden a detener a quienes no estén en el país y cometan delitos. “Hay que seguir buscando cooperación, hay que denunciar en diferentes foros internacionales lo que nos está pasando para que los países también tomen acción”. (PSR)
sentido”.

